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Depredadores emocionales

Supongo que si menciono el concepto de ‘personas tóxicas’ muchos entenderán al instante la idea: personas que restan, que te extraen la energía, que critican, que ponen mala cara, que no aportan, que son pesimistas, que se fijan exclusivamente en lo negativo y que, en general, no nos hacen sentir cómodos. Son, pues, personas con baja autoestima que necesitan chupar la energía de quienes les rodean. Pero si hablo de ‘depredadores emocionales’ podemos pensar que es lo mismo o podemos no tener claro qué significa.

Depredadores emocionales, de Neus Colomer.

‘Depredadores emocionales’ es el título del último libro (2011) de la psicóloga Neus Colomer. Me llamó la atención cuando oí hablar de él, ya que relacionaba la palabra depredador con las emociones. La curiosidad y una buena entrevista en el gran programa de radio ‘luces en la oscuridad’ hicieron el resto y terminé adquiriendo un ejemplar. Y, tras leerlo, comprendí que el título del libro estaba justificado. De hecho, daba en el clavo.

Según Neus Colomer, los depredadores emocionales ‘son personas que, sin llegar a tener un trastorno mental, sólo actúan y se relacionan para apoderarse de sus presas y de su poder en el entorno en el que se desarrollan’. Es decir, no son antisociales ni psicópatas, pero tienen la característica de que ni sienten ni tienen la capacidad para emocionarse. Para ocultar esta ‘miseria interior’ se dedican a imitar las reacciones de quienes los rodean.

¿Y quiénes son sus víctimas? Desde luego, no cualquier persona. La psicóloga catalana explica que, mientras los depredadores animales atacan a los más débiles e indefensos, los depredadores emocionales hacen lo contrario: sus víctimas son ‘personas que envidian, admiran o ven que el entorno lo hace’. Y aunque esto resulte extraño, tiene una doble explicación: atacan precisamente a esas personas porque temen que descubran esa ‘miseria interior’ de la que antes hablaba y, además, porque desean apropiarse de su don.

Lo que resulta curioso es que personas sobresalientes sucumban al ataque de estos depredadores. Pero, pensándolo bien, todos tenemos un punto débil. Poco importa el nivel de estudios o el grado de madurez que hayamos adquirido, porque los depredadores se dedican a estudiar a sus víctimas antes de atacarlas. Adulan al vanidoso, miman al cariñoso y elogian al intelectual, de manera que la presa no es capaz de percibir la realidad y comienza a depender de esa persona, que terminará maltratándola psicológicamente.

Afortunadamente, Neus Colomer nos explica en su libro cómo podemos despertar y liberarnos de la tela de araña que tejen los depredadores. Lo hace, además, de forma ágil, entretenida e incluyendo ejemplos de casos reales. Son 260 páginas a través de las que retrata a los depredadores emocionales y ofrece consejos para que podamos alejarnos de ellos. Útil e interesante.

Depredadores emocionales. Cuidado con ellos.

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  1. idoitxu
    febrero 27, 2012 a las 16:52

    Nunca me ha gustado la gente a la que le produce placer urgar en la vida de los demás y resaltar los defectos ajenos. Siempre he procurado mantenerme alejada de esos seres que te arrancan toda la energía en sólo 5 minutos de conversación. Ahora ya se que los puedo detectar gracias a las claves de la doctora Colomer y a ti por darme a conocer este libro.

    • temistocles82
      febrero 27, 2012 a las 16:56

      Me alegro de que haya sido útil🙂

      Un saludo!

  2. Gertrudis
    mayo 28, 2012 a las 18:57

    Hace unos días… me di cuenta que había sido presa de una depredadora emocional. Ha sido desde siempre mi mejor amiga, y en este último tiempo, hemos hecho muchas cosas juntas, sin embargo, ella se comportaba de formas un poco extrañas en algunos momentos, lo que me desconcertaba. Mientras estaba con ella, pegada casi como un pulpo, era feliz, sin embargo, si me alejaba unas horas, días, o hacía cosas con otras personas, inmediatamente hacía escenas infantiles, casi rabietas de infante. La apoyé con un tratamiento de baja de peso, pero cada vez que le preguntaba, no estaba haciendo las comidas como correspondían, y si la reprendía, era feliz porque me decía que le encantaba que yo me preocupara tanto por ella. Un amigo en común un día le preguntó si se había tomado un medicamento y ella no cabía en sí de felicidad por eso, ya que todos se “preocupaban” por ella. A la larga, me di cuenta que su única ocupación, era procurar tener a todo su entorno pendiente de ella, pero ella jamás reparó en que los demás también necesitan dedicación o atención.
    Cuando le dije que necesitaba descansar, respirar, tomar aire, porque me sentía agotada ya que ella era demasiado demandante y cuando le preguntaba por sus cosas, siempre tenía una excusa para ser irresponsable y no hacerse cargo de sus problemas. Hizo una escena dramática, me echó en la cara muchas cosas, algunas antiquísimas, en el fondo me hizo quedar como un estropajo. Llegué en un momento a sentirme miserable, cansada, sin energía, agotada, rendida. Hasta me catalogó de mal intencionada, en fin, la reacción tal como se describe en este artículo.
    Le consulté a un sicólogo amigo, sobre esto, y me dijo que el problema era que ella es extremadamente dependiente, y eso hace que siempre deba estar “pegada” a alguien, sobre todo cuando le demuestran dedicación. También me dijo que eso deterioraba las relaciones, lo que sucedió en mi caso, ya que no la quiero voler a ver en mucho tiempo más. Lo peor, es que quienes la conocen mucho menos, la encuentran una chica dulce y tierna… que es como se proyecta antes todo el mundo.
    Bueno, ahora que tengo más claro que no soy el problema, agradezco el artículo y el espacio.

  3. Maria Isabel Ruiz Castillo
    septiembre 23, 2013 a las 0:02

    ¿es cierto que te roban la energía? como es posible esto.

  4. Carlos
    noviembre 2, 2013 a las 19:19

    ¿cómo alejarse de ellos sin que nos hagan daño por venganza? es que es un problema porque cuando empiezas a ser consciente, y quieres alejarte, no ceden así como así, a mi se me está complicando y además he visto un lado oscuro que no me gusta nada, y ya que me encuentro aislada socialmente que es así como me ha mantenido, no puedo ver si está haciendole lo mismo a más personas de su entorno, algún consejo?

  5. Abel Bayo Pino
    noviembre 16, 2015 a las 23:28

    Parece un muy buen libro pero SI son psicópatas de los llamados “integrados” o psicópatas subclínicos; tienen las mismas características clínicas que los psicópatas delincuentes pero sin delinquir. Sin conciencia y sin empatía; psicópatas integrados.

  1. abril 16, 2015 a las 11:46

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